A veces se confunden los conceptos, pasa cuando en la cabeza se juntan demasiadas cosas, demasiadas caras, demasiados nombres, demasiadas canciones, demasiados relatos por acabar.
Tantos y tantos días de tormenta inundan la razón, se confunden los días con las noches porque todo es del mismo color, se confunde el sueño con la realidad.
Y me voy dando cuenta de ello tal como va pasando, voy viendo, voy observando circular las ideas, se alejan hasta convertirse en motas de polvo, en gotas en un cristal en la casa de en frente y entonces surge la duda y el despiste, qué idea era qué, debí de atarlas con un cordoncito a mis dedos junto con una etiqueta explicativa, o un asterisco.
Y mientras voy viendo y voy pensando se teje una tela en mi razón, cubriéndola, cual velo de novia; ellas siguen alejándose, mar a dentro. Y en mi pensamiento las ideas ahora son nuevas, pero no tengo tiempo de contemplarlas, si me paro a pensar en ellas se esfuman como las anteriores. Me abandonan. Me abandono.
Me levanto del sillón, intento alcanzar a las recién salidas, pero me despisto, me despista el reflejo en las baldosas, en los cristales, en la madera. Veo el reflejo de mi razón volando entre el polvo, o es el humo de mi cigarro?, pero sí que es ella, mi razón, la que me deja, quizás vaya a por las ideas y regrese con el saco lleno, cual Papá Noël.
Veo luz en algún punto, creo entender que la tela que se tejía era el saco a llenar de ideas (no es muy esperanzador ver cómo mi razón actúa en anarquía, aunque sea por mi bien).
Ahora salió un pez de mi cabeza, es un pez rojo, está nadando y volando alrededor de mis rizos, de mis ondulaciones negras. Lo miro, me absorbe, me habla.
- Todo el mundo sabe que los hombres tienen niños.
No lo entiendo, quién le preguntó nada a éste?
Se hace el silencio, se teje, más bien, de tela negra pero transparente como un velo de novia. Se ve más allá del silencio, pero no se oye. Se huelen las cosas y ahora pasa un ángel, y se queda en frente de mí, en un marco tras el velo oscuro. Y un pez rojo vuela alrededor de su cabeza oscura.
-Quién es?-pregunto-QUIÉN ES?- grito.
No se por dónde coger este escrito... me tienes superdescolocado con tus nuevas letras...
ResponderEliminarMe gustaría darte una opinión mejor pero hay tantas cosas que no entiendo que me perdonarás... no te ubico en esta "onda" :))
Aunque he de decirte que me gusta, que esta pseudo oscuridad que recorre tus letras, esta difuminación hasta la extuación es REALMENTE ASOMBROSA!!!
Que bonito es verte otra vez por aquí...
Ya me gustaría a mi poder escribir cómo tú, ya me gustaría... :))
Te mando muchos besos
Besos de quién una vez también se pregunto, QUIÉN ES...
;)
disculpa este comment
ResponderEliminar:(
Que te disculpe?
ResponderEliminarme gusta la atmosfera, es para hacer una foto de este escrito
ResponderEliminar